Este desánimo general, a menudo denominado depresión invernal o depresión estacional, se debe a una menor exposición a la luz natural. Si esos cambios de humor se agravan y empiezan a interferir en tu vida cotidiana entre el otoño y la primavera o el verano, pueden convertirse en una forma de depresión denominada trastorno afectivo estacional o SAD, por su sigla en inglés. La buena noticia es que la fototerapia, que consiste en exponer los ojos a la luz solar simulada, puede ayudar. Estos dispositivos, conocidos como lámparas SAD, imitan la luz natural.
Cuando la luz solar entra en tus ojos, envía una señal al cerebro para que deje de producir la hormona melatonina, que normalmente te hace sentir somnoliento. Como resultado, te sientes más alerta, lo que puede elevar tu estado de ánimo. Al mismo tiempo, la luz solar puede aumentar la producción cerebral de serotonina, que desempeña un papel importante en la regulación de las emociones y te ayuda a sentirte concentrado, feliz y tranquilo.
Exponerte a una luz artificial brillante puede ayudarte a sustituir las señales de falta de luz solar durante el otoño y el invierno. Esto normalmente consiste en sentarse delante de una caja de terapia de luz (o lámpara SAD) durante unos 30 minutos cada mañana.
Los investigadores llevan décadas estudiando la fototerapia. En 2006, se publicó un pequeño ensayo clínico sobre pacientes con depresión estacional que reveló que la fototerapia era tan eficaz como el antidepresivo Prozac para mejorar su estado de ánimo.
Análisis más recientes de ensayos clínicos sobre la fototerapia, entre ellos uno publicado en 2020 y otro en 2024, concluyeron que la fototerapia era mejor que los tratamientos con placebo para mejorar los síntomas de la depresión estacional.
“Las investigaciones son realmente muy convincentes”, dijo Dorothy Sit, profesora asociada de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.
Se recomienda utilizar tu lámpara SAD poco después de despertarte. Intenta utilizarla a las pocas horas de hacerlo. Idealmente antes del mediodía. Si la utilizas demasiado tarde, no será tan eficaz, e incluso puede alterar tu sueño al engañar a tu cerebro haciéndole creer que aún es de día.
