¿Qué los diferencia de otras personas? La ciencia señala que mientras la mayoría experimenta un declive gradual con la edad, los Superancianos se destacan por su vitalidad y lucidez. Para llegar a esta conclusión las investigaciones combinaron análisis genéticos, biomarcadores y estudios de estilo de vida.
Vale anotar que son más habituales las Superancianas que los Superancianos. Ambos grupos sufren menos riesgo de demencia. De la misma forma, tener menos factores modificables dependiendo de los hábitos de la persona, como ejercicio, dieta, tabaco, alcohol, puede estar asociado positivamente con la condición del Superanciano. Algo que previene automáticamente la demencia.
Esta característica ha motivado investigaciones que buscan desentrañar las claves detrás de un envejecimiento saludable y prolongado. En este sentido “La Universidad de Chicago” ha creado un centro de Investigación del Superenvejecimiento, donde estudian participantes de Estados Unidos y Canadá. Su objetivo es descubrir los factores que contribuyen a una mayor longevidad y, potencialmente, prevenir la enfermedad de Alzheimer o sus efectos.
La doctora Emily Rogalski, directora del proyecto, indicó a The Guardian: “Si esta población excepcional tiene algo en común, podría traducirse en un beneficio para la población general. Si se encuentra un factor protector, entonces uno se pregunta: ‘¿Cómo podemos activar este factor protector en la población general para aumentar las probabilidades de vivir una vida larga y saludable?”.
Estudios con imágenes cerebrales muestran que los Superancianos mantienen regiones clave del cerebro en mejor estado que personas mucho más jóvenes. Para ello se evaluaron memoria, atención, lenguaje y otras funciones cognitivas. Al proceso se suman evaluaciones por resonancia magnética cerebral y análisis de sangre. Los investigadores reconocen que el grupo de Superancianos es extremadamente reducido y que su excepcionalidad limita la extrapolación de sus características.
Entre los escogidos figura como denominador común la actividad física regular, la dieta variada, el buen descanso y la sociabilidad como factores compartidos. Edith Renfrow Smith de 111 años, es reconocida como la primera mujer negra en graduarse del Grinnell College. Por ahora Smith sigue disfrutando de la cocina, la lectura, la amistad y transmitiendo su sabiduría a las futuras generaciones.
— “Nosotros, los SuperAgers, no nos desplomamos. Vivimos cada día al máximo como si fuera el último”. afirmó Smith.
Otro caso es el de Margery (Bindy) Bitterman, 93 años. Es escritora y creativa de toda la vida. Para ella tanto la escritura como la creación ha sido fundamental para su bienestar emocional y mental. Aunque como la mayoría de los Superancianos siempre se mantiene activa de alguna manera.
