ANTONIO MINO WEB

Adiós al teclado


Es posible que en tres años, es decir para 2029, los sistemas de reconocimiento de voz impulsados por inteligencia artificial (IA) transformarán la interacción, marcando lo que se describe como “el fin del teclado”. De acuerdo con especialistas, las capacidades tecnológicas que permitirán reemplazar el teclado ya existen. El mayor obstáculo radica en la correcta ejecución en las tareas diarias.

— El futuro, sin duda, es que ya no tendrás que introducir datos con un teclado en un sistema SAP. En su lugar, podremos formular preguntas analíticas por voz, activar flujos de tareas operativas e incluso registrar información directamente en el sistema — de acuerdo a un artículo de la revista Fortune.

La información señala que, con los avances actuales, bastará con indicar verbalmente lo que se requiere, reemplazando la introducción manual de datos. De este modo, el empleado podrá interactuar con los sistemas empresariales mediante peticiones orales.

Como ejemplo el CEO citó un escenario en el que un trabajador solicite a la inteligencia artificial lo siguiente:

—“Accede a mis presentaciones de PowerPoint” y luego plantee: “De entre los millones de documentos que generamos en el departamento financiero, dime cuáles serían las medidas más adecuadas para abordar algunos de los problemas que estamos detectando en el rendimiento financiero de la empresa”.

De manera que el sistema respondería de forma estructurada, aportando gráficos y análisis, listos para ser presentados.

La perspectiva de un salto tecnológico tan rotundo encuentra eco en figuras como Bill Gates, quien recientemente subrayó en su blog personal el impacto que la inteligencia artificial tendrá en el empleo y la estructura social. Según el cofundador de Microsoft, — “De todas las cosas que los humanos han creado, la IA es la que más cambiará la sociedad”.

Asimismo, el empresario advirtió que en los próximos 5 años el mundo laboral experimentará profundas transformaciones a raíz de la expansión de la IA, lo que llevará a gobiernos y empresas a replantear políticas y estrategias para gestionar riesgos y adaptar la distribución de la riqueza.

A diferencia de revoluciones previas, Gates destacó que la inteligencia artificial no enfrenta límites definidos en cuanto a capacidad o sofisticación de los sistemas, incluidos los robots humanoides.

El empresario reconoció que, aunque las predicciones sobre la irrupción de la llamada IA general aún no se han materializado, el desarrollo tecnológico “no se estancará antes de superar los niveles humanos”.
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