La cara oculta de la Luna tiene un aspecto bastante distinto al que se ve desde la Tierra, con una corteza más antigua y gruesa, con un relieve accidentado en el que hay numerosos cráteres y abundantes montañas. Mientras la cara visible, orientada hacia nuestro planeta, permaneció más caliente durante más tiempo desarrollando una corteza más gruesa.
"Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás, ni siquiera quienes viajaron en las misiones Apolo". Dijo Reid Wiseman, el comandante de la misión Artemis II, quien describió lo que él y los otros tres astronautas experimentaron al observar el lado oculto de la Luna.
Vale la pena destacar que antes de que Artemis II sobrevolara el lado oculto de la Luna, China logró enviar dos sondas a esa región del satélite: la Chang'e 4 en 2019 y la Chang'e 6 en 2024. Esta última recogió muestras y las trajo consigo de vuelta a la Tierra para su estudio.
¿Por qué este lado del satélite resulta tan esquivo para nuestros ojos? La explicación está en que tanto la Tierra como la Luna giran sobre su propio eje, pero la Luna tarda en rotar sobre sí misma exactamente el mismo tiempo que en completar una órbita alrededor de la Tierra. Este fenómeno, conocido como "rotación sincrónica", hace que la Luna siempre nos mire con la misma cara.
Asimismo, las recientes misiones chinas revelaron que la temperatura en el lado oculto de la Luna llega hasta 100 grados centígrados por debajo que en la cara visible y que en su superficie hay menos agua que en su lado visible.
La observación de la superficie de la región permitirá estudiar el desplazamiento del polvo lunar y la dinámica de las sombras, datos relevantes para el diseño de futuras bases y misiones prolongadas.
La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), por ejemplo, planea instalar allí una base permanente, desde donde observar el Universo y que también sirva como escala para los futuros viajes a Marte.
