ANTONIO MINO WEB

El arte y la salud mental.


Se ha demostrado que no necesitas tener un supertalento para obtener beneficio mental del arte. Algo que se asocia, incluso, a la felicidad de las personas. Hablamos de manualidades, artes escénicas, baile, artes visuales, pintura, literatura. Por eso no te detengas si bailas (aunque sea en la cocina); escribe poemas aunque no lo muestres, teje con gancho, garabatea un lienzo, cualquier cosa. Todo esto tiene beneficios profundos que van más allá de “intentar hacer algo bonito”. Pues impacta tu mente, emociones y hasta tu forma de pensar.

He aquí tienes algunos beneficios:

1. Mejora la concentración y la disciplina
El arte exige práctica constante, atención al detalle y paciencia. Esto entrena tu mente para concentrarte mejor en cualquier otra actividad (estudio, trabajo, lectura).

2. Desarrolla la creatividad
Aprendes a ver soluciones diferentes, a pensar “fuera de lo común” y a imaginar nuevas posibilidades.

3. Reduce el estrés y la ansiedad
Pintar, tocar un instrumento o escribir puede funcionar como una forma de meditación activa. Tu mente se calma y se enfoca en el momento presente.

4. Mejora la expresión emocional.
El arte te permite expresar emociones que a veces son difíciles de decir con palabras.

5. Fortalece el cerebro
Se activan muchas áreas cerebrales a la vez: memoria, coordinación, percepción, razonamiento y sensibilidad.

6. Amplía tu visión del mundo
Te conecta con culturas, ideas y formas de pensar distintas.

Daisy Fancourt, catedrática de psicobiología y epidemiología del University College de Londres, lleva 15 años estudiando el efecto de las artes en la salud de las personas. Ella dice que incluso las artes culinarias, como hornear pan, también cuentan. Sugiere que experimentar esa creatividad, aunque sea durante unos minutos al día, tiene efectos tangibles en nuestra salud mental y física.

Fancourt asegura que no hace falta ser bueno en ninguna materia del arte para obtener beneficios para la salud y añade: Lo único que tienes que hacer es participar. La experta sugiere establecer una “regla divertida para el año” en torno a las artes. La suya es hacer sus propias tarjetas de felicitación en lugar de comprarlas. ¿Quién no aprecia una tarjeta hecha en casa?

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