Muchos científicos advierten que algunos suplementos pueden ser perjudiciales para los adultos mayores. El estudio habla fundamentalmente en la vitamina D y el omega-3. Tal vez los más utilizados por la importancia que tienen sus efectos en nuestra salud. Ellos alertan sobre la obligación de evaluar su uso, según la edad de la persona.
Las investigaciones plantean una duda: ¿Puede un suplemento que beneficia a un cerebro joven ser perjudicial a medida que el cerebro envejece? El estudio plantea una asociación entre el uso de suplementos de vitamina D y un deterioro cognitivo más rápido en adultos mayores que ya presentaban niveles normales de vitamina D en sangre. Ya otro estudio halló que los adultos de 55 años o más que tomaban suplementos de omega-3 mostraron un mayor deterioro cognitivo con el tiempo que quienes no los tomaban.
Además, informaron de que las personas que tomaban glucosamina, utilizada para el dolor articular, parecían tener una probabilidad mucho mayor de progresar de un deterioro cognitivo leve a demencia en un plazo de cinco años, que sus pares que no la tomaban.
Es bueno señalar que los estudios son en su mayoría observacionales, lo que significa que no demuestran causalidad. Lo que no da por sentado que esos vínculos con el deterioro mental puedan deberse únicamente a los suplementos. Se necesitan más pruebas al respecto. Un artículo en The Washington Post lo explica con más detalles.
Sin embargo, debemos seguir pendientes de las nuevas investigaciones que se realizan. Pues ya sabemos que el envejecimiento cambia la forma en que el cerebro procesa las grasas y cómo responde a la inflamación. Si aún estás por debajo de los 40, ni te preocupes. Tal vez dentro unos años nos dicen otra cosa. Como ha ocurrido con decenas de alimentos que, hoy son malos, y mañana son milagrosos.
Las investigaciones plantean una duda: ¿Puede un suplemento que beneficia a un cerebro joven ser perjudicial a medida que el cerebro envejece? El estudio plantea una asociación entre el uso de suplementos de vitamina D y un deterioro cognitivo más rápido en adultos mayores que ya presentaban niveles normales de vitamina D en sangre. Ya otro estudio halló que los adultos de 55 años o más que tomaban suplementos de omega-3 mostraron un mayor deterioro cognitivo con el tiempo que quienes no los tomaban.
Además, informaron de que las personas que tomaban glucosamina, utilizada para el dolor articular, parecían tener una probabilidad mucho mayor de progresar de un deterioro cognitivo leve a demencia en un plazo de cinco años, que sus pares que no la tomaban.
Es bueno señalar que los estudios son en su mayoría observacionales, lo que significa que no demuestran causalidad. Lo que no da por sentado que esos vínculos con el deterioro mental puedan deberse únicamente a los suplementos. Se necesitan más pruebas al respecto. Un artículo en The Washington Post lo explica con más detalles.
Sin embargo, debemos seguir pendientes de las nuevas investigaciones que se realizan. Pues ya sabemos que el envejecimiento cambia la forma en que el cerebro procesa las grasas y cómo responde a la inflamación. Si aún estás por debajo de los 40, ni te preocupes. Tal vez dentro unos años nos dicen otra cosa. Como ha ocurrido con decenas de alimentos que, hoy son malos, y mañana son milagrosos.
